Trabajamos con disipadores de aluminio. Tienen 1 metro de longitud. De aquí dividimos y cortamos hacia los distintos paneles. Por ejemplo el foco de 400w reales se corta por la mitad o el foco de 900w reales se utiliza entero. Estos disipadores en las medidas en que los cortamos nos permiten mantener la temperatura de trabajo de el led por debajo incluso de sus especificaciones. Esto significa mayor durabilidad y menor desgaste del led. Podemos tocarlo sin problemas y mantenerlo en la mano incluso después de 18 horas de trabajo ya que con su cooler (ventilador) que le disponemos encima de el saca el calor que recibe de los leds y lo refrigera manteniéndolo a una temperatura estable y muy baja.